¿Qué es realmente el Reiki?
En este artículo se intenta dar una explicación de la terapia Reiki desde un punto de vista neurofisiológico, para que entendamos mejor cómo interactúa la energía universal en nuestro cuerpo, en base a numerosos estudios estadísticos realizados a lo largo de los años.
Reiki es una intervención complementaria basada en la imposición de manos y la intención terapéutica (trasmisión de energía universal a través de las manos), orientada a facilitar la autorregulación del organismo.
Más allá de interpretaciones energéticas, puede comprenderse clínicamente como una práctica que favorece estados fisiológicos compatibles con reparación y equilibrio.
Para entenderlo, primero necesitamos hablar de cómo funcionan las emociones en el cuerpo .
Las emociones no son solo experiencias psicológicas. Son respuestas neurobiológicas, es decir, tienen su correlato biológico en el organismo desde el funcionamiento de nuestro sistema nervioso, que se explica a continuación.
Ante una situación de estrés, el cerebro activa:
- Sistema nervioso simpático : activa el modo “alerta o supervivencia”, acelera el corazón, tensa los músculos y prepara al cuerpo para reaccionar ante una amenaza.
- Eje hipotálamo–hipófisis–adrenal (HPA) : el circuito hormonal que coordina la respuesta al estrés y da la orden de liberar hormonas para que el cuerpo se mantenga en estado de activación.
- Liberación de cortisol y catecolaminas : las hormonas del estrés, como el cortisol y la adrenalina, que aumentan la energía, la presión arterial y la vigilancia para poder responder rápidamente.

He aquí la explicación biológica del origen emocional de las enfermedades y la gran importancia de regularlas .
Teoría Polivagal y regulación
La Teoría Polivagal de Stephen Porges (1995, 2007) describe tres grandes estados autonómicos:
- Sistema simpático → alerta y movilización.
- Sistema vagal dorsal → inmovilización.
- Complejo vagal ventral → seguridad y regulación.
- Mayor variabilidad de frecuencia cardíaca.
- Regulación respiratoria.
- Mejor modulación emocional.
- Activación de procesos de reparación.
¿Dónde encaja Reiki en todo lo anterior?
Diversos estudios preliminares han observado en sesiones de Reiki:
- Descenso significativo de frecuencia cardíaca y presión arterial (Baldwin et al., 2008).
- Reducción de ansiedad y dolor en pacientes hospitalarios (Thrane & Cohen, 2014).
- Cambios en actividad autonómica en pacientes cardiovasculares (Friedman et al., 2010).
- Mejora en dolor y ansiedad postquirúrgica (Vitale & O’Connor, 2006).
- Inducción de activación parasimpática: estimulación del sistema nervioso responsable de la recuperación y el equilibrio interno, que reduce la frecuencia cardíaca, favorece la digestión y permite que el organismo salga del estado de alerta.
- Estado compatible con regulación . Condición fisiológica en la que el sistema nervioso recupera flexibilidad, permitiendo estabilizar las emociones, mejorar el descanso y facilitar procesos de reparación y homeostasis.
- Facilita seguridad neurofisiológica : Ayuda a que tu cuerpo sienta seguridad a nivel profundo,
como cuando por fin puedes bajar la guardia y dejar de estar en tensión constante. Activa los procesos de recuperación del organismo . - Favorece activación vagal ventral : Activa la parte del sistema nervioso que se encarga de la calma, la conexión y la sensación de bienestar.
- Contribuye a disminuir hiperactivación simpática : Ayuda a reducir el estado de alerta constante que acelera el corazón, tensa los músculos y mantiene la mente en sobrecarga.
- Apoya procesos de estrés persistente, insomnio funcional y ansiedad mantenida : Puede ayudar cuando llevas tiempo con estrés continuo, dificultad para dormir o sensación de nerviosismo que no desaparece.
Siempre hay que tener en cuenta que no sustituye tratamiento médico ; no interfiere con abordajes convencionales ; actúa creando condiciones biológicas favorables para la autorregulación .
Esta es la razón que convierte a la terapia Reiki en una potente técnica de regulación emocional y de prevención de enfermedades, así como coadyuvante en las mismas , y que a lo largo de mis años de experiencia practicándolo (14 años), he podido comprobar en mí y en todos los pacientes que he tenido el honor de tratar.
📚 Referencias bibliográficas:
- Porges, S. W. (1995). Orienting in a defensive world. Psychophysiology, 32(4), 301–318.
- Porges, S. W. (2007). The polyvagal perspective. Biological Psychology, 74(2), 116–143.
- Baldwin, A. L., Wagers, C., & Schwartz, G. E. (2008). Reiki improves heart rate homeostasis. Journal of Alternative and Complementary Medicine, 14(4), 417–422.
- Friedman, R. S., Burg, M. M., & Miles, P. (2010). Effects of Reiki on autonomic activity early after acute coronary syndrome. Journal of the American College of Cardiology, 56(12), 995–996.
- Thrane, S., & Cohen, S. M. (2014). Effect of Reiki therapy on pain and anxiety. Pain Management Nursing, 15(4), 897–908.
- Vitale, A. T., & O’Connor, P. C. (2006). The effect of Reiki on pain and anxiety. Holistic Nursing Practice, 20(6), 263–272.
